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Ley de protección animal: de bienes a seres sintientes

Ley de protección animal: de bienes a seres sintientes

Con la expedición de la Ley 172 de 2015, el congreso de la república a través de la modificación del código civil y la ley 84 de 1998 (Estatuto nacional de protección animal) fortaleció la regulación ambiental que se tienen en Colombia, esta vez protegiendo a los animales que viven en el territorio nacional.

Ésta Ley le da un giro a la concepción que se tenía de los animales dentro del ordenamiento jurídico del País, pues la misma modifica el artículo 655 del Código Civil que describe a los animales como semovientes, bienes muebles que pueden moverse por sí solos, y los comienza a tratar como seres sintientes sujetos a derecho, convirtiendo a los mismos en acreedores de un derecho de protección autónomo e independiente del derecho de propiedad que ostenta su dueño sobre los mismos.

Así las cosas, la norma con el fin de materializar este derecho de protección y buscando el cumplimiento de sus mandatos, faculta a cualquier sujeto que presencie actos de maltrato contra los animales para que denuncie a su agresor ante las autoridades, faculta a la policía nacional para que retenga los animales que se encuentren en situaciones de vulnerabilidad y consagra una serie de sanciones para los infractores, las cuales comprenden multas hasta por un valor de $41.368.000 y años de prisión por incurrir en algún delito de los que se tipificarán en el título “de los delitos contra los animales” que se incluirá en el código Penal por mandato de esta Ley, penas que serán agravadas cuando sean cometidos con sevicia,  en vía pública, valiéndose de menores de edad o en presencia de ellos y cuando el maltratador sea servidor o autoridad pública.

De igual forma la ley ponderando entre la protección animal y el desarrollo cultural y social del País, establece en su artículo 7 ciertas actividades permitidas, las cuales si bien generan sufrimiento para los animales, están legitimadas por arraigos culturales y tradicionales que el legislador estima proteger, siendo estas el rejoneo, el coleo, las corridas de toros, las novilladas, las corralejas, las becerradas y las riñas de gallos, por lo que no serán sancionados los sujetos que participen de éstas actividades.

Por: Camilo Espinal A.

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